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Timo de Cartas de Registro de Marcas

Cada vez son más los titulares de Marcas Nacionales y Marcas Comunitarias los que reciben cartas que aparentan ser oficiales pero que no lo son.

En la mayoría de ocasiones la carta recibida parece una factura por unos servicios prestados (publicación, renovación, inclusión en un registro) pero que si se lee más detenidamente es la oferta de dicho servicio, donde incluyen el nº de cuenta donde realizar tranferencia bancaria de cantidades que oscilan entre 500 € a 2800 € por incorporar sus marcas en supuestas bases de datos ficticias y sin ningún valor legal.

Los datos y direcciones de la marca y los solicitantes son tomados del Boletin Oficial de Propiedad Industrial una vez presentada la solicitud de su Marca.

Se trata sin duda de un servicio inútil y sin carácter oficial ninguno. Por este motivo desde Mark Center, Registro de Marcas y Patentes recomendamos que consulten con nosotros sobre la veracidad de la carta recibida y NUNCA proceder al pago de la “aparente” factura.

La OMPI ha publicado un listado de este tipo de cartas “timo” o falsas que se puede visitar aqui.

El servicio ofrecido generalmente es la inclusión de la marca en un catálogo, registro, publicación oficial de marcas . Dicho registro, catálogo, publicación es falsa y totalmente innecesaria.
Así, la recomendación una vez más es no hacer caso de dichas comunicaciones y en el caso que deseis más información sobre la misma poneros en contacto con vuestro agente de la propiedad industrial.

Esperamos que os haya servido de ayuda. Saludos a todos !

El Mejor Momento de la Marca en España

Nuestra marca país puede presumir de destacar en el exterior en mercados como biotecnología, infraestructura, diseño, energías renovables, aeronáutica…

El mejor momento de la marca España

Podemos decirlo sin miedo a equivocarnos. Y no sólo por los últimos triunfos del deporte español –que también, ¡y mucho!– sino por nuestras estrellas del cine, gastronomía, moda, arquitectura… Pero no debemos dormirnos. Es la ocasión, si queremos aprovechar el tirón.

Javier Escudero

(Artículo Emprendedores.es)

 

AÚN SOMOS UNOS NOVATOS

Los expertos consultados apuntan, principalmente, dos motivos. El primero es que, aunque hemos avanzado mucho en potenciar la imagen país, aún llevamos poco tiempo en ‘la liga de marca-países’ en relación con nuestros principales competidores (Francia, Italia, Alemania y Reino Unido), que nos sacan entre 15 y 20 años de ventaja. Y el segundo es que nuestra apuesta no ha sido siempre contundente, en una sola dirección y en bloque. Y aunque sobre esto se han hecho mejoras, aún se pueden hacer muchas más.

Gonzalo Brujó, consejero delegado de Interbrand y coautor de En clave de marcas (LID Editorial), recuerda que “llevamos trabajando la marca España relativamente poco”. No obstante, destaca que, en muy poco tiempo, hemos avanzado mucho. “Llevamos 35 años de democracia. Los primeros 20 hemos trabajado bastante cohesionados y los últimos 15 hemos progresado económicamente, pero las comunidades autónomas han intentado, de algún modo, hacer la lucha por su lado. Es el momento de cohesionarnos, porque la imagen al exterior tiene que ser única, con las bondades de cada comunidad, pero integrados en una única imagen”.

Brujó sostiene que, como llevamos poco tiempo en esta carrera “para decir qué es lo que somos, hay otros países que llevan mucho tiempo haciendo eso y han encapsulado en la mente de los consumidores unas ideas claras. Si habláramos, por ejemplo, de Italia, lo haríamos de moda; de Reino Unido, de vanguardia; de Alemania, de ingeniería; de Francia, de lujo o glamour, y si hablásemos de España, ¿de qué hablaríamos? De sol y playa. Tenemos que intentar tener un atributo. Se dice de nosotros que somos pasionales, innovadores, empáticos, cercanos, que nos mimetizamos muy bien con las culturas con las que trabajamos, etc. Ese atributo básico es el que deberíamos intentar encapsular”.

Como subraya Ignacio Linares, director general de FutureBrand España, es una cuestión de posicionamiento: “Lo peor que le puede pasar a una marca es que no tenga un hecho diferencial. Y eso a España no le pasa. Pero el posicionamiento de marca no refleja la realidad ni el futuro del país”.

Linares, que ha vivido la mitad de su vida fuera de España, considera positivo que la gente sepa diferenciarnos: “Saben lo que somos, pero enseguida van a los tópicos, como la paella, los toros y la fiesta. Y en lo negativo, una marca debe proyectar una imagen a futuro, pensando hacia dónde se tiene que orientar, de dónde va a venir su negocio, cuáles van a ser las características que marquen el negocio a futuro. Lo malo de la marca España es que aún está anclada en el pasado. Todavía responde a los tópicos. No hemos conseguido proyectarla a futuro. No hemos sabido contar que hemos tenido una transición política envidiable y un traspaso de un régimen totalitario a un régimen pleno de libertades, así como un desarrollo autonómico que ha generado riqueza y un desarrollo económico y social importante. Todo eso no está sufiencientemente recogido en la marca. No está suficientemente posicionada”.

NOS FALTA PRESUMIR

Algo similar explican fuentes del ICEX: “Una imagen con más o menos componente económico se genera con el tiempo, muy a largo plazo. Nos faltan años para que sepan muchas de nuestras ventajas competitivas de determinados sectores de actividad a futuro en los que somos, a nivel empresarial, referentes mundiales. Hay una imagen económica muy desconocida, incluso entre nosotros, que poco a poco irá completando nuestra imagen en el exterior”.

Para José María Cubillo, director del área académica de marketing de Esic Business & Marketing School, existe un problema entre los conceptos de identidad (lo que somos) e imagen (lo que creen que somos): “La identidad de nuestros productos y empresas está muy por encima de la realidad percibida, de la imagen que tienen los extranjeros. Eso significa que nuestros productos son más innovadores, tienen mejor calidad, desarrollo, etc, que lo que los extranjeros opinan de ellos. ¿Por qué esa diferencia? Porque no hemos sido capaces de comunicar fuera todos esos extremos. Tenemos muy buenos productos, pero seguimos pensando que se venden solos”.

El origen de todo, tal vez, esté en que nuestra marca –como cualquier otra– se construye desde dentro: “La imagen de España la conformamos los más de 46 millones de españoles. La marca país somos todos. Por ejemplo, un alemán sabe que forma parte de una estructura y cuáles son los estándares de calidad que debe cumplir cuando un turista les visita”, destaca José Miguel Sánchez Guitián, profesor de Esic Business & Marketing School y asesor del Ministerio de Industria en el grupo de trabajo Plan de imagen de España.

DE DENTRO HACIA FUERA

Linares, de FutureBrand España, sostiene que las marcas se tienen que construir de dentro hacia fuera: “Por ejemplo, imagina que quieres reposicionar un banco hacia una imagen de más accesible y cercano a la gente, en quien se puede confiar en un momento de crisis. Si todo eso no empieza por una campaña de comunicación muy intensa en el propio banco, el efecto será escaso o nulo. Si haces una gran campaña de publicidad con la idea de que ‘ahora somos accesibles y próximos y vamos a establecer un vínculo de confianza con la gente’ y cuando llegan los clientes a la sucursal y se encuentran con un cajero que es un desagradable, el efecto deseado no sólo no funciona sino que además es contradictorio, porque ha generado en el cliente unas expectativas que no se cumplen”.
Si trasladamos eso a la realidad de la marca España, “nos damos cuenta que tenemos unos problemas internos de aceptación de esa marca. Si los empleados no están convencidos 100%, el cliente verá esa desviación y le llevará a pensar que si no se la creen dentro, cómo me la voy a creer yo”, añade.

Linares recomienda aprovechar el filón de los más de 50 millones de turistas que nos visitan para venderles nuestras virtudes. “Se podría hacer mucho si pudieramos hacer un seguimiento de esos clientes en sus países, y una política de incentivos para que esos turistas divulgaran o participaran activamente en propagar nuestros productos. Para que alguien te recomiende, debes conseguir que viva un nivel de satisfación excepcional. Y si no lo tiene, sencillamente no hay recomendación. No vale con hacer las cosas más o menos bien. Hay que hacerlas fantásticamente bien, que es cuando aparecen esos prescriptores. En general, España no ha conseguido aún que las experiencias que viven los clientes sean excepcionales y se conviertan en prescriptores”.

El Emprendedor y su Marca

Hoy en día, cuando decidimos emprender entramos a un mercado laboral muy competitivo y saturado, en el que los profesionales son homogéneos. Por este motivo, nuestra Marca  nos hace sobresalir como profesionales independientes o como representantes de la marca de nuestra empresa.
 
 
¿Marca?
 
Cuando cualquier persona va a comprar un producto valora entre las diferentes marcas la opción que más fiabilidad le ofrece, mejor relación calidad/precio y es influido por su reputación en el mercado. Lo que transmite una marca comercial es lo que impulsa y motiva a los consumidores a decantarse por ella y no por las demás. Es lo que la hace diferente y preferida entre el público.
 
En este sentido, la Marca  no es la forma de vestir o el aspecto que presentamos pues no es algo que pueda crearse o diseñarse, es algo que debe cultivarse, que procede de nuestro espíritu, de nuestro interior, pero es proyectado al exterior y consiste en lo que los demás perciben de nosotros.
 
Debemos recordar que las personas confían en otras personas, no en las organizaciones, por eso es la marca personal es una herramienta fundamental para los emprendedores, los departamentos comerciales, los directivos y todos aquellos que sean la cara visible de las empresas, pues con la Marca Personal conseguimos lo mismo que una marca comercial: que seamos la opción preferida entre varias posibilidades.
 
 
La ventaja competitiva de la Marca.
 
Es importante recordar que la ventaja competitiva es el factor principal que diferencia a un profesional o una empresa de otro/a.
Según Tom Peters, creador del término “personal branding”, la clave de la marca personal es identificar nuestra ventaja competitiva para comunicar a los demás que no somos “del montón”.
 
Nuestra Marca está formada de múltiples elementos que van desde nuestro  interior hasta la manera de gestionar la percepción que los demás tienen de nosotros. Esos elementos son los que van a hacer que seamos percibidos como profesionales valiosos y fiables.
 
Para los profesionales su Marc es la garantía de que serán valorados como corresponde. Transiciones profesionales, emprendedores, mujeres o jóvenes pueden utilizar su Marca  para impulsar sus carreras.
 
En definitiva, la  nos da una ventaja frente a otros de nuestro mismo sector y nos ayuda a descubrir y comunicar aquello que nos hace útiles y valiosos para otros. Aumenta nuestro valor e influencia, reduce las influencias externas y con ello conseguimos mayor control sobre nuestra vida y carrera profesional.
 
 
Elementos de la marca personal.
 
El descubrimiento de nuestra Marca empieza por las motivaciones, los valores, los objetivos, lo que podemos aportar…
El primer paso para crear una marca  es encontrar nuestros principales valores, los que nos hacen relevantes y diferentes. Hemos de ser conscientes de que es imposible ser perfectos en todo, pero sí que se deben analizar en qué ser realmente bueno, cuáles son nuestros puntos fuertes, pero también cuáles son nuestros  puntos débiles.
Por eso, para poder desarrollar nuestra propia Marca Personal, debemos prestar especial atención a los siguientes puntos:
 
1. Atributos personales:
 
§ Creatividad: en la forma de elaborar nuestros trabajos.
§ Carisma: ser capaz de motivar.
§ Ética: ofreciendo coherencia, seriedad, puntualidad y discreción.
 
 
2. Formas de trabajo:
 
§ Rapidez: las empresas y los clientes prefieren profesionales rápidos en la entrega de trabajos.
§ Polivalencia: estar capacitados para hacer varias funciones complementarias, aunque en ocasiones haya que subcontratar.
§ Especialización: hay sectores en los que estar especializados en un área supone una ventaja competitiva.
§ Adaptabilidad: el mercado cambia y como buen emprendedor hay que estar actualizado y adaptarse a esos cambios. Recibir una formación permanente nos capacitará para ofrecer siempre algo nuevo y necesario para la comunidad.
Como podéis ver, la Marca  ayuda a los emprendedores a mostrar su influencia, demostrar su valor, conseguir una reputación e independencia y un mayor control del enfoque de nuestros objetivos.
 

Nombres Comerciales

Nombres comerciales y rótulos de establecimiento

Otras de las modalidades de los signos distintivos son los nombres comerciales y los rótulos de establecimiento, figuras que hasta 1902 y 1929, respectivamente, no se diferencian de la colección general de marcas. En teoría, los nombres comerciales son signos con los que el industrial o comerciante realiza sus transacciones mercantiles, es decir la firma comercial, y tienen un ámbito de protección nacional; mientras que los rótulos de establecimiento son signos distintivos dirigidos a la diferenciación de los establecimientos comerciales (locales, etc.) abiertos al público y sólo protegen a nivel local.

Sin embargo, estas diferencias que acabamos de exponer no quedan tan claras en la Ley de 16 de mayo de 1902, que es la primera que introduce la nueva modalidad de nombres comerciales:

Se entiende por nombre comercial, el nombre, razón social ó denominación bajo las cuales se da á conocer al público un establecimiento agrícola, fabril ó mercantil.

Como vemos, entre 1902 y 1929 con la denominación de “nombre comercial” vamos a poder encontrar (como ocurría en el caso de los modelos y dibujos industriales) tanto firmas comerciales como rótulos de establecimiento, aunque fundamentalmente son estos últimos los predominantes, si nos atenemos a lo promulgado en el Real Decreto-Ley de 26 de julio de 1929:

Los nombres comerciales es la materia más deficientemente regulada por la ley vigente; y lo es, porque, en realidad, el registro que hoy se acepta no es propiamente el del nombre comercial, en el sentido mercantil del vocablo, puesto que no se refiere a aquel con el que el comerciante realiza sus transacciones mercantiles, sino que alcanza exclusivamente a los rótulos de los establecimientos. Es preciso reconocer al nombre la extensión territorial completa, y separar los nombres comerciales de los rótulos de establecimiento, dándoles el diferentes alcance que, en orden al comercio, deben tener.

Teniendo en cuenta lo que acabamos de exponer, vamos a analizar la documentación existente en la Oficina Española de Patentes y Marcas relativa a estas dos colecciones de manera separada, pero seccionándola según el tipo de información que podemos encontrar en los expedientes, independientemente de la denominación de la colección.

a) Nombres comerciales (1902-1929)

La colección de nombres comerciales constituye una serie numerada completa desde 1902 hasta 1975; sin embargo, dado que hasta 1929 no aparece el nombre comercial como tal, separándose de los rótulos de establecimiento, preferimos diferenciar dos partes. Tendríamos, por tanto, una primera colección que aunque se llame “nombres comerciales” está formada fundamentalmente por “rótulos de establecimiento” y que se extiende entre 1902 y julio de 1929. La documentación que la compone es la siguiente:

  • Expedientes numerados con información administrativa y ejemplares del rótulo o nombre a proteger;
  • y libros de registro con los datos básicos del expediente.

Entre 1902 y 1923, es decir, hasta el golpe de Primo de Rivera, podemos encontrar 6.889 expedientes y 12 libros de registro (más un libro de entrada de nombres); y entre 1924 y la promulgación del decreto-ley de julio de 1929 esta cifra es de 4.955 expedientes y 9 libros de registro. Esto hace un total de 11.844 expedientes, 21 libros de registro y un libro de registro de entrada, entre 1902 y julio de 1929. Los expedientes están almacenados en legajos y los libros son de gran volumen y tamaño.

b) Nombres comerciales (1929-1975).

La segunda parte de la colección denominada “nombres comerciales” es la que verdaderamente contiene sólo información sobre firmas comerciales de ámbito nacional, diferenciándose definitivamente de los rótulos de establecimiento. La colección no se interrumpe, es decir, sigue la numeración que se inició en 1902 para los nombres comerciales, y consta de:

  • Expedientes numerados que contienen la información administrativa y los signos (letras, palabras, o conjunto de ellas) que forman el nombre comercial que se pretende proteger,
  • y libros de registro con los datos básicos del expediente y sus incidencias.

Entre 1929 y 1939 es posible encontrar 3.022 expedientes de nombres comerciales y 6 libros de registro. Entre 1940 y 1975 el número de expedientes se sitúa en torno a 59.883 y los libros de registro son 120. Todo ello hace un total de 62.905 expedientes y 126 libros de registro para el período 1929-1975. Los expedientes se hallan almacenados en legajos hasta el número 12.001, a partir del cual se almacenan en carpetas individuales tamaño folio. Los libros de registro son de este mismo tamaño y de gran volumen y peso.

c) Rótulos de establecimiento (1929-1975).

La colección denominada rótulos de establecimiento comienza como tal en julio de 1929, aunque como ya sabemos es posible encontrar información sobre esta modalidad de la propiedad industrial en la primera parte de la colección de nombres comerciales, entre 1902 y 1929, que aunque tiene esa denominación está compuesta en su mayoría por rótulos de establecimiento. La documentación relativa a la colección rótulos de establecimiento está compuesta de:

  • Expedientes numerados que contienen la información administrativa y ejemplares del texto o diseño del rótulo a proteger;
  • y libros de registro que contienen los datos básicos del expediente.

Entre 1929 y 1939, es decir desde el fin de la dictadura de Primo de Rivera hasta el final de la Guerra Civil, hay aproximadamente 14.113 expedientes y 28 libros de registro. Entre 1940 y 1975 estas cifras se sitúan en torno a 106.490 expedientes y 214 libros de registro. Tenemos, pues, en total 120.603 expedientes y 242 libros de registro. Los expedientes son tamaño folio y están archivados en carpetas individuales desde el comienzo. Los libros son de gran volumen y tamaño.

 

Nº 11039
El Palacio de las Medias
15/12/1928
Otaño Yparraguirre, Antonio
San Sebastián (España)
 
 
Nº 1427
Henri Garnier y Cía.
17/09/1907
Henri Garnier y Compañía
Pasages (España)
Nº 144
Gran Continental
07/08/1902
Ribas Pich, José
Barcelona (España)
Nº 1653
Cerería Pontificia del Corazón de Jesús
11/01/1909
Bellido, José María
Andújar (España)
Nº 1697
Bolin & Co.
15/04/1909
Bolin & Co.
Málaga (España)
Peluquería de Linacero
06/11/1909
Linacero, Eufemio
Santander (España)
Nº 1802
Casa Chevallier
08/11/1909
Martín Olmeda, Javier
Madrid (España)
Nº 2151
Gran Hotel Restaurant “Covadonga”
04/05/1911
Doral Rama, Felisa
Oviedo (España)
Nº 2154
Bodega Jerezana
09/05/1911
Moretones, José
Barcelona (España)
Nº 326
La Mutual Franco-Española
07/01/2003
La Mutual Franco-Española
Madrid (España)
Nº 349
Pedro Domecq Jerez de la Frontera
22/01/1903
Casa Pedro Domecq
Jerez de la Frontera (España)
Nº 370
Villa de París
10/02/1903
Gómez, Teodoro
Vigo (España)

DISEÑO INDUSTRIAL

Modelos y Dibujos Industriales (Diseño Industrial)

Los modelos y dibujos industriales o de fábrica aparecen por primera vez en la legislación española en la Ley de 16 de mayo de 1902, en la que se les trata conjuntamente con las marcas, al menos desde el punto de vista formal (tramitación, concesión, etc.). Sin embargo, mediante la solicitud de protección sobre un modelo o un dibujo industrial, se conseguía salvaguardar la propiedad de aquellos diseños directamente relacionadas con la elaboración de un producto o resultado industrial, cuestión que los diferenciaba ya de las marcas de fábrica y comercio, puesto que no cumplían una función meramente distintiva, sino que, en ocasiones, iban a poder tener influencia en aspectos como la utilidad del producto. Por este motivo los modelos y dibujos industriales no pueden ser renovados tras su caducidad, al contrario que las marcas.

El Reglamento de 15 de enero de 1924, que regula la ejecución de la ley de 1902, va a dedicar su título V a dichos modelos y dibujos, que cada vez van adquiriendo más entidad propia y diferenciándose del resto de modalidades de la Propiedad Industrial. Será, sin embargo, el Real Decreto-Ley de 26 de julio de 1929 el que profundice en su organización, como se indica en el preámbulo de esta disposición:

El concepto de modelos y dibujos que admite nuestra ley, es preciso ampliarlo y modificarlo. Los modelos artísticos, las fotografías, etc. hoy están huérfanas de toda protección…. Es, pues, indispensable recoger en los preceptos de la ley la garantía de su registro para reconocerle el derecho a ejecutar y producir, vender y utilizar el modelo o el dibujo objeto de registro y acoger en sus preceptos los modelos artísticos, es decir, aquellas obras de arte cuya reproducción se hace con un fin industrial.

Por tanto, en el concepto de modelo y dibujo, van a quedar comprendidos, a partir de ahora, no sólo los catalogados como “industriales” sino también aquellos que se denominan artísticos, siempre que tengan aplicación industrial. El decreto-ley de 1929 dedica el capítulo III del título IV a los modelos y dibujos, dándonos por primera vez una definición de los mismos:

Se entenderá por modelo industrial todo objeto que pueda servir de tipo para la fabricación de un producto y que pueda definirse por su estructura, configuración o representación. Se entenderá por dibujo industrial toda disposición o conjunto de líneas o colores, o líneas y colores, aplicables con un fin comercial a la ornamentación de un producto, empleándose cualquier medio manual, mecánico, químico o combinados.

La organización de esta documentación en lo que fue el Registro de la Propiedad Industrial (actual Oficina Española de Patentes y Marcas) tiene dos fases bien definidas: entre 1902 y julio de 1929, en la que los modelos y dibujos industriales forman una sola colección; y entre julio de 1929 y 1975, en la que se separan las dos colecciones, formándose una de modelos industriales (y artísticos) y otra de dibujos. Hasta 1929, por tanto, los expedientes de modelos y dibujos se hallan mezclados indistintamente, al igual que las anotaciones en los libros de registro, por lo que no es posible determinar el número exacto de expedientes de cada modalidad por separado hasta que no se haga un estudio detallado de los mismos, aunque en las catas que hemos hecho predominan notablemente los modelos.

a) Modelos y dibujos industriales (1902-1929).

Durante el período 1902-1929 la colección relativa a modelos y dibujos industriales se compone de la siguiente documentación:

  • Expedientes numerados que contienen la información administrativa y los diseños del modelo o dibujo;
  • y libros de registro de las solicitudes de modelos y dibujos industriales, así como libros de entrada.

Entre 1902 y 1923, fecha del comienzo de la dictadura de Primo de Rivera, se conservan en el archivo de la Oficina Española de Patentes y Marcas 3.583 expedientes de modelos y dibujos y 6 tomos de libros de registro. Desde 1924 hasta la promulgación de la nueva ley sobre Propiedad Industrial en julio de 1929, es decir, prácticamente durante la dictadura de Primo de Rivera, se conservan 3.540 expedientes y otros 6 tomos de libros de registro. Esto hace un total de 7.123 expedientes de modelos y dibujos industriales y 12 libros de registro, entre mayo de 1902 y julio de 1929. Además, hay 3 libros de registro general de entrada de modelos y dibujos, que tienen datos desde 1914 hasta 1929. Los expedientes tienen un tamaño de medio folio y se encuentran almacenados en legajos; y los libros de registro son de tamaño folio y de gran volumen y peso.

b) Modelos industriales y artísticos (1929-1975).

Como ya sabemos, a partir de julio de 1929 los expedientes y los libros de registro de modelos y dibujos se separan para formar dos colecciones distintas y diferenciadas. La de modelos industriales y artísticos, que va a continuar la numeración de la antigua colección de modelos y dibujos, es decir, va a comenzar en el expediente número 7.124, y la de dibujos industriales, que empezará en el expediente número 1. La colección de modelos, a partir de 1929, está compuesta de la siguiente documentación:

  • Expedientes numerados que contienen los trámites administrativos y los diseños del modelo que se pretende proteger;
  • y libros de registro de las solicitudes de modelos industriales.

Entre julio de 1929 y 1939 (final de la Guerra Civil), encontramos 3.740 expedientes de modelos y 8 libros de registro. En el período 1940-1975, durante la dictadura del general Franco, el número de expedientes es de 75.110 y el de libros de registro de 105 tomos (que cubren el período 1940-1969, puesto que entre 1970 y 1975 no están en el archivo los libros de registro de los modelos). Esto hace un total de 78.850 expedientes y 113 libros de registro para el período 1929-1975. Los expedientes son de tamaño folio y se almacenan tanto en carpetas individuales como en legajos. Desde el inicio de la colección, es decir, desde el modelo 7.124 y hasta el expediente número 11.189, los expedientes se archivan en carpetas individuales, pasando al formato de legajos entre los modelos número 11.190 y 27.851. A partir del 27.852 y hasta el final (85.973) se pasa de nuevo a la carpeta individual. Los libros de registro son tamaño folio y de gran volumen y peso.

c) Dibujos industriales y artísticos (1929-1975).

A partir de julio de 1929 la colección de dibujos industriales se separa de la general de modelos y dibujos que se había venido manteniendo desde 1902. Desde esta fecha el Registro de la Propiedad Industrial inicia la nueva colección, organizada desde el expediente de dibujo industrial número 1 (pero no olvidemos que existen dibujos anteriores entre 1902 y 1929). Dicha colección se compone de la siguiente documentación:

  • Expedientes numerados que contienen la información administrativa y los diseños del dibujo que se pretende proteger;
  • y libros de registro de las solicitudes de dibujos industriales.

Entre julio de 1929 y 1939 solamente hay 723 expedientes de dibujos y 2 libros de registro. Desde 1940 a 1975 la cifra de expedientes es de 13.281 y los tomos de libros de registro son 18 (como en el caso de los modelos, los libros de registro sólo llegan hasta 1969, desapareciendo del archivo a partir de 1970). Todo ello hace una cifra de 14.004 expedientes y 20 libros de registro entre julio de 1929 y 1975. Además hay un libro titulado Dibujos Industriales que contiene una serie corta de registros de entrada del año 1961. Los expedientes son tamaño folio y se almacenan en carpetas individuales durante todo el período. Los libros también tienen tamaño folio y son de gran volumen y peso.

 

Nº 100
Un modelo de fábrica para arados.
22/05/1903
Postigo y Abuelo
Zaragoza (España)
Nº 128
Un modelo para sillería
07/09/1903
López, Joaquín
Madrid (España)
Nº 1318
Grifo regulador para calefacción.
19/01/1914
E. Oederlin & Cie.
Baden (Suiza)
Nº 191
Un braguero doble-sencillo para la contención de las hernias.
19/04/1904
Rocavert Roura, Ramón
Madrid (España)
Nº 21
Modelo de fábrica para montantes o armazones para los pies de las máquinas para coser.
13/06/1902
Fortuny, Francisco
Barcelona (España)
Nº 35
Prensa de volante sistema Paris para hacer los bordes de los cuerpos de las latas de conserva.
09/09/1902
Barreras Massó, Julio
Vigo (España)
Nº 38
Envases para aceitunas.
25/08/1902
Lacave y Compañía
Sevilla (España)
Nº 47
Una caja estuche con recado de escribir constituyendo un neceser de viaje propio para envase de librito de papel de fumar u otros objetos diversos.
11/10/1902
Ivorra, Payá y Compañía
Alcoy (España)
Nº 58
Tres modelos industriales para distinguir aceites
08/01/1903
J. Salat e Hijos
Barcelona (España)
Nº 70
Un aparato de juego de bolas saltadoras, mediante la introducciónn de una moneda.
02/03/1903
Torres Pons, Pedro
Barcelona (España)
Nº 73
Envase de papel de fumar
19/03/1903
Ivorra, Payá y Compañía
Alcoy (España)
Nº 8017
Envases para vaselinas, pomadas y sustancias medicinales
11/04/1931
Im-Port-Ex, S.A.
Barcelona (España)
Nº 91
Una llave de tres pasos aplicada a los contadores para el agua
01/05/1903
Ortega Herrera, Enrique
Madrid (España)
Nº 98
Un modelo de fábrica destinado a distinguir hornillos de gas de hierro fundido.
18/05/1903
Roldós, Jaime
Mataró (España)
Un dibujo de fábrica destinado a distinguir etiquetas y envolturas de un producto farmacéutico denominado citrato de magnesia efervescente, preparado por el Dr. Trigo.
01/06/1904
Trigo Mezquita, Agustín
Valencia (España)
Nº 216
Un dibujo industrial para fabricación de naipes
20/07/1904
Fournier González, Heraclio
Vitoria (España)
Nº 217
Un dibujo industrial para fabricación de baraja francesa
20/07/1904
Fournier González, Heraclio
Vitoria (España)
Nº 2415
Una orla o marco para contener fotografías
14/08/1918
Langerberger, Friedrich
Madrid (España)
Nº 247
Un dibujo de fábrica destinado a pavimentos
03/03/1904
Escofet y Compañía, Sociedad en Comandita
Barcelona (España)
Nº 4
Un dibujo industrial para cintas elásticas de goma
16/10/1929
Sociedad Anónima Grober
Gerona (España)
Nº 889
Láminas religiosas, obtenidas por cualquier procedimiento de las artes gráficas
23/03/1942
Mingo, José María de
Madrid (España)

Modelos de Utilidad

Modelos de Utilidad

Los modelos de utilidad nacen con el Real Decreto-Ley de 26 de julio de 1929, al final de la dictadura de Primo de Rivera, y son una nueva forma de protección de los perfeccionamientos de orden práctico industrial, “que sin alcanzar la extensión científica ni la resonancia que puede tener una patente, es justo reconocerles una garantía, en premio a la mejora que supone su aplicación”. Los modelos de utilidad afectan normalmente a instrumentos, herramientas, dispositivos u objetos ya conocidos, pero cuyo nuevo modelo aporta a la función a que son destinados un beneficio o efecto nuevo, o una economía de tiempo, energía, mano de obra, o una mejora de las condiciones higiénicas o psicofisiológicas del trabajo.

En otras palabras, se trata de invenciones que no alcanzan el grado de patente y que son protegidas con un título, el de modelo de utilidad, que además constituye una particularidad de la legislación española, puesto que en otros países no existe como tal (por ejemplo en el Reino Unido). El resto de cuestiones (duración, puesta en práctica, etc.) son las mismas o similares a las de las patentes de invención. Los modelos de utilidad, por tanto, están íntimamente relacionados con las patentes y existe una colección completa de los mismos en la Oficina Española de Patentes y Marcas desde julio de 1929. Esta colección está compuesta por la siguiente documentación:

  • Expedientes numerados que contienen la información administrativa y técnica (planos y descripciones) de los modelos de utilidad registrados;
  • y libros de registro de las solicitudes.

Entre 1929 y 1939, es decir hasta el final de la Guerra Civil, existen 5.410 expedientes de modelos de utilidad y 22 libros de registro. En el siguiente período histórico, entre 1940 y 1975, el número de expedientes asciende a 212.454 y los libros de registro son 851; lo que hace un total de 217.864 expedientes y 873 libros. Los expedientes son de tamaño folio, almacenados en forma de legajos hasta el número 77.300 y en carpetas individuales a partir del modelo número 77.301. Los libros de registro tienen también un formato tamaño folio, similar a los libros de patentes, y son de gran volumen.

 

                   
Nº 243
Una nueva alpargata reforzada
18/03/1931
Melero Pereira, Ricardo
Pontevedra (España)

                                                                                                                                                                                                                                           

Nº 275
Una bañera plegable para niños
13/12/1930
Serafín Goyena, Gaspar
La Coruña (España)
1

 

Nº 11
Banco regulable para escuela
23/10/1929
Lattuada, Andrea / Anigatti-Saronni, Mirocleto
Milán (Italia)
Nº 365
Fallebas o cierres metálicos para puertas y ventanas
31/01/1931
Tomás Pascual, Vicente
Valencia (España)

 

Nº 367
Un aparato portátil para audiciones
31/12/1930
Llanes Gálvez, José
Barcelona (España)

 

Nº 5383
Un juego instructivo
17/11/1939
Fábregas Solé, Josefa
Barcelona (España)
Nº 673
Un clip u horquilla elástica para el cabello, con cierre
13/12/1931
La Metalúrgica Española, S.A.
Barcelona (España
Nº 684
Un pupitre escolar individual con asiento combinado y entrepaño para libros, plegable en su conjunto
07/12/1931
Arjona Avilés, Antonio
Tánger (Marruecos)
Nº 7080
Una regla graduada, para corte, confección y dibujo lineal en general.
18/12/1941
Larrosa Albiñana, María Luisa
Zaragoza (España)
Nº 7081
Un calcetín tubular.
20/12/1941
Montal Artigas, José María / Ferrari-Brugnoli, Guido Bruno
Barcelona (España)
Nº 7083
Un generador de gas de carburo.
22/12/1941
Febrés Sancho, Joaquín
Sevilla (España)
Nº 7084
Una válvula automática de mezcla para aire y gas en combinación con el accionamiento por gas de motores de combustión.
22/12/1941
Febrés Sancho, Joaquín
Sevilla (España)
Nº 7085
Un generador de acetileno.
23/12/1941
Febrés Sancho, Joaquín
Sevilla (España)

Marcas nacionales

Marcas nacionales

La colección más importante del fondo de signos distintivos es la formada por la documentación de marcas de fábrica, comercio e industria. Las marcas sirven para proteger productos y servicios, cualquiera que sea su clase y forma, con objeto de que el público los conozca y distinga, sin que pueda confundirlos con otros de la misma especie. Fue el Real Decreto de 20 de noviembre de 1850 el que por primera vez legisló sobre la concesión de “certificados de marcas”, con la idea de que los propietarios de estos distintivos pudieran hacer valer sus derechos frente a los usurpadores. La colección, la segunda más antigua después de los privilegios, se compone de la siguiente documentación:

  • Expedientes numerados, que contienen la información administrativa de la marca, su descripción y, usualmente, un ejemplar de la misma (diseño o dibujo);
  • libros de registro e incidencias, que contienen, los primeros, los datos básicos de entrada del expediente y a veces el diseño de la marca, y, los segundos, las incidencias del expediente a lo largo de su vida administrativa (fechas de registro, renovaciones, etc.);
  • y álbumes, que contienen un ejemplar de la marca con su número de expediente, organizados por materias

Aunque la primera ley de marcas es de 1850, el registro número 1 de marcas nacionales comienza en 1866.

Entre 1866 y 1878, por tanto, podemos encontrar 674 expedientes de marcas y apenas 2 libros de registro. Entre 1879 y 1902, siguiente período histórico con el que estamos trabajando, hay 8.838 expedientes, 10 libros de registro y 13 libros de incidencias. Correspondientes al período 1903-1923, desde el comienzo del reinado de Alfonso XIII hasta la dictadura de Primo de Rivera, hay 43.313 expedientes, 11 libros de registro, y 87 libros de incidencias. Desde 1924 hasta 1939 hay 63.656 expedientes, 10 libros de registro y 127 libros de incidencias. Y por fin, entre 1940 y 1975, hay registrados 690.800 expedientes y 1.380 libros de incidencias, sin que exista ya en el archivo ningún libro de registro de entrada.

Esto hace un total de 807.281 expedientes, 33 libros de registro y 1.607 libros de incidencias, convirtiendo a esta colección en la de más volumen de todas las custodiadas en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

 
 
Nº 18397
La popular
26/01/1912
Sahun, Emilio
Zaragoza (España)
Nº 1979
Curtidos
25/04/1887
Miguel Fargas Vilaseca
San Martin de Provensals (España)
Nº 2085
La bella cubana
22/11/1887
Isabel Villerme de Ribas
Barcelona (España)
Nº 23261
El porvenir
26/07/1913
Hijo de Terol Gisbert, C.
Alcoy (España)
Nº 2436
Cacao Soluble
22/04/1889
Matías López y López
Madrid (España)
Nº 2573
Jarabe de café concentrado
05/11/1889
Fortuny, Francisco
Barcelona (España)
Nº 25920
Instaladora General
22/12/1914
Instaladora General S.A.
Bilbao (España)
Nº 2703
Sopa de tapioca
25/04/1890
Celina Cassonte
Madrid (España)
Nº 3218
Anís de la Mariposa
19/11/1891
Valdespino, A. R.
Jerez de la Frontera (España)
Nº 3249
Tesoro Vital
29/12/1891
Mateu del Caño y Compañía
Madrid (España)
Nº 3426
La Aurora
29/05/1892
Rocamora Hermanos
Barcelona (España)
Nº 3637
La ópera
19/07/1915
Urroz y Oyarzum
Sagua la Grande (Cuba)
Nº 3864
Moscorra
22/05/1893
Ibañez Huarte, Faustino
Tafalla (España)
Nº 4988
Chocolates la Riojana
28/04/1903
García Fernández, Leovigildo
Málaga (España)
Nº 5328
Pierrot
14/04/1916
L. y López, José
Alicante (España)
Nº 5450
El Asturiano
02/02/1917
Valle, Ballina y Fernández
Villaviciosa (España)
Nº 5471
Hilados y tejidos de algodón
09/04/1896
Sociedad Barcon y Cª
Jubia (España)
Nº 6444
La Polar
21/02/1898
Pala y Hermanos
Badalona (España)
Nº 6510
Santalino Gayoso
11/04/1898
Gayoso, Francisco
Madrid (España)
Nº 746
Anís del gorrión
25/02/1880
Font y Feliú, Salvador
Barcelona (España)
Nº 754
Papel florete superior
20/09/1879
Almirall Hermanos
Capellades (España)
Nº 9271
Nuestra Señora del Pilar
25/08/1923
Laporta Valor, José
Alcoy (España)

Ford, Henry

 

Ford, Henry (1863-1947).

Inventor e industrial norteamericano. Nacido en Dearborn (Michigan), en una familia de granjeros. Dotado con un talento natural para la mecánica (relojes, locomotoras, máquinas de vapor, motores de combustión interna), en 1891 ingresó como ingeniero en la Edison Illuminating Co., de Detroit, donde trabó amistad con su propietario, Thomas A. Edison (1847-1931). Ingeniero jefe de la compañía en 1893, pudo emprender en solitario los primeros pasos de su gran pasión: el automóvil. En 1896, construyó su primer modelo: el “Cuadriciclo” (1896), armado sobre ruedas de bicicleta, con un pequeño motor de gasolina de un cilindro y capaz de alcanzar los 32 km/h. Animado por Edison, en 1899 creó su primera empresa, la Detroit Automobile Co., con un capital de 15000 dólares. En 1900, era producido un camión, lento, pesado, poco fiable y difícil de construir, por lo que Ford se centró en el perfeccionamiento e innovación como fundamentos de la empresa. Además, abogaba por una estrategia que combinase un menor margen de beneficio unitario con un mayor volumen de producción, en la esperanza de ganar mayor cuota de mercado y garantizar así la rentabilidad. Todo ello le enfrentó con los demás socios inversores, que buscaban el beneficio inmediato antes que las perspectivas a largo plazo, la actividad innovadora o el perfeccionamiento del producto. En 1901, la empresa fue reorganizada y bautizada como Henry Ford Co. Sin embargo, este nuevo proyecto también fracasó, debido a desavenencias entre Ford y Henry M. Leland (1843-1932), el ingeniero jefe impuesto por los otros socios. Así pues, Ford abandonó pronto la compañía (convertida más tarde en Cadillac) y se dedicó él en solitario a perfeccionar sus propios modelos de coches de carreras (“999” y “Arrow”). En 1903, fundaba en Mack Avenue, en una antigua factoría de vagones, la Ford Motor Company con un capital de 28000 dólares aportados entre otros por el alcalde de Detroit, James J. Couzens (1872-1936), el industrial minero Alexander Y. Malcolmson (1865-1923) y los hermanos John Francis (1864-1920) y Horace Elgin Dodge (1868-1920), fabricantes de motores y piezas para automóviles. Con esta nueva empresa, Ford se propuso llevar a cabo su principal y visionaria idea: hacer del automóvil un bien de calidad al alcance de todos y no sólo un objeto de lujo, capaz de transformar por completo la sociedad. La realizó gracias a dos invenciones suyas: el “Ford T” (1908), el primer automóvil utilitario de la historia, y el “fordismo” (1913), un revolucionario sistema de organización empresarial que combinaba las teorías de Frederick W. Taylor (1856-1915) sobre el trabajo con la aplicación de la cadena de montaje y las piezas intercambiables para producir vehículos en serie a precios muy asequibles. También innovó en el terreno del marketing, al establecer en 1914 un departamento cinematográfico para difundir los productos de la empresa. Igualmente, Henry Ford fue responsable directo de los automóviles “Ford A” (1903 y 1927), “Ford N” y “Ford K” (1906), del tractor “Fordson” (1917) y del motor “V-8” (1932). Accionista mayoritario y presidente de Ford Motor Co. desde 1906, la dirigió carismáticamente y con espíritu paternalista. Anticomunista y antisemita convencido, Henry Ford no permitió la sindicación de sus trabajadores hasta 1941 y simpatizó con el régimen nazi, siendo condecorado por éste (1938). Entre 1918 y 1927, fue propietario del periódico antisemita The Dearborn Independent, que llegó a tener una tirada de 700.000 ejemplares. No obstante, rechazó la intervención de su país en las dos Guerras Mundiales, aunque una vez dentro de los conflictos (1917 y 1941) sus empresas colaboraron ampliamente con el esfuerzo militar. En 1918, fue sin éxito candidato demócrata al Senado por Michigan. Murió en Dearborn de una hemorragia cerebral, a la edad de 82 años, con una fortuna personal estimada entre los 500 y los 700 millones de dólares.

Dutrieu, Hélène

Dutrieu, Hélène (1877-1961).

Piloto y deportista francesa. Nacida en Tournai (Bélgica), era hija de un oficial del ejército. A los catorce años dejó la escuela y se independizó. En 1893, se ganaba la vida como ciclista en el equipo profesional británico “Simpson Lever Chain”. Pronto obtuvo importantes triunfos en categoría femenina: record de la hora (1895), campeonato mundial de velocidad en pista (Ostende, 1897), Gran Premio de Europa (1898) o la Carrera de los Doce Días (Londres, 1898), por lo que comenzó a ser conocida como “La Flecha Humana”. Por sus éxitos, el rey Leopoldo II de Bélgica la distinguió con la Cruz de San Andrés con diamantes. Desde 1903, se dedicó al ciclismo acrobático en teatros de Marsella y Londres sobre una pista del tipo “looping the loop”. También participó en competiciones de motos y coches. En 1908, se convirtió en la primera mujer belga en conducir un avión, al volar en el ultraligero “Demoiselle” diseñado por el aeronauta brasileño Alberto Santos-Dumont (1873-1932). En 1910, obtuvo la licencia de piloto (la primera para una belga y la cuarta para una mujer a nivel internacional). Ese año, se convertía en la primera piloto en navegar más de una hora y se hacía en Francia con la Coupe Femina gracias a un vuelo continuo de 167 km realizado en poco más de dos horas y media. En 1911, batió a catorce pilotos varones en la Coppa del Re celebrada en Florencia (Italia). Al año siguiente, se convertía en la primera mujer en manejar un hidroavión. Para entonces, ya era apodada “La Chica Halcón”. En 1913, recibió la Legión de Honor. Al estallar la Gran Guerra, abandonó la aviación y se puso a disposición de las autoridades francesas. Dirigió el servicio de ambulancias de un hospital de campaña y el propio hospital de Val-de-Grâce (en París). También colaboró con la propaganda gala a través de conferencias en EE.UU.  Después de la guerra, se convirtió en periodista. En 1922, obtuvo la nacionalidad francesa. En 1953, recibió la Medalla de la Aeronáutica Francesa. En 1956, creó la Coupe Hélène Dutrieu-Mortier con un premio de 200.000 francos para mujeres piloto francesas o belgas que hiciesen cada año el vuelo sin escalas más largo. Falleció en París a los 83 años.    

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