Ford, Henry (1863-1947).
Inventor e industrial norteamericano. Nacido en Dearborn (Michigan), en una familia de granjeros. Dotado con un talento natural para la mecánica (relojes, locomotoras, máquinas de vapor, motores de combustión interna), en 1891 ingresó como ingeniero en la Edison Illuminating Co., de Detroit, donde trabó amistad con su propietario, Thomas A. Edison (1847-1931). Ingeniero jefe de la compañía en 1893, pudo emprender en solitario los primeros pasos de su gran pasión: el automóvil. En 1896, construyó su primer modelo: el “Cuadriciclo” (1896), armado sobre ruedas de bicicleta, con un pequeño motor de gasolina de un cilindro y capaz de alcanzar los 32 km/h. Animado por Edison, en 1899 creó su primera empresa, la Detroit Automobile Co., con un capital de 15000 dólares. En 1900, era producido un camión, lento, pesado, poco fiable y difícil de construir, por lo que Ford se centró en el perfeccionamiento e innovación como fundamentos de la empresa. Además, abogaba por una estrategia que combinase un menor margen de beneficio unitario con un mayor volumen de producción, en la esperanza de ganar mayor cuota de mercado y garantizar así la rentabilidad. Todo ello le enfrentó con los demás socios inversores, que buscaban el beneficio inmediato antes que las perspectivas a largo plazo, la actividad innovadora o el perfeccionamiento del producto. En 1901, la empresa fue reorganizada y bautizada como Henry Ford Co. Sin embargo, este nuevo proyecto también fracasó, debido a desavenencias entre Ford y Henry M. Leland (1843-1932), el ingeniero jefe impuesto por los otros socios. Así pues, Ford abandonó pronto la compañía (convertida más tarde en Cadillac) y se dedicó él en solitario a perfeccionar sus propios modelos de coches de carreras (“999” y “Arrow”). En 1903, fundaba en Mack Avenue, en una antigua factoría de vagones, la Ford Motor Company
con un capital de 28000 dólares aportados entre otros por el alcalde de Detroit, James J. Couzens (1872-1936), el industrial minero Alexander Y. Malcolmson (1865-1923) y los hermanos John Francis (1864-1920) y Horace Elgin Dodge (1868-1920), fabricantes de motores y piezas para automóviles. Con esta nueva empresa, Ford se propuso llevar a cabo su principal y visionaria idea: hacer del automóvil un bien de calidad al alcance de todos y no sólo un objeto de lujo, capaz de transformar por completo la sociedad. La realizó gracias a dos invenciones suyas: el “Ford T” (1908), el primer automóvil utilitario de la historia, y el “fordismo” (1913), un revolucionario sistema de organización empresarial que combinaba las teorías de Frederick W. Taylor (1856-1915) sobre el trabajo con la aplicación de la cadena de montaje y las piezas intercambiables para producir vehículos en serie a precios muy asequibles. También innovó en el terreno del marketing, al establecer en 1914 un departamento cinematográfico para difundir los productos de la empresa. Igualmente, Henry Ford fue responsable directo de los automóviles “Ford A” (1903 y 1927), “Ford N” y “Ford K” (1906), del tractor “Fordson” (1917) y del motor “V-8” (1932). Accionista mayoritario y presidente de Ford Motor Co. desde 1906, la dirigió carismáticamente y con espíritu paternalista.
Anticomunista y antisemita convencido, Henry Ford no permitió la sindicación de sus trabajadores hasta 1941 y simpatizó con el régimen nazi, siendo condecorado por éste (1938). Entre 1918 y 1927, fue propietario del periódico antisemita The Dearborn Independent, que llegó a tener una tirada de 700.000 ejemplares. No obstante, rechazó la intervención de su país en las dos Guerras Mundiales, aunque una vez dentro de los conflictos (1917 y 1941) sus empresas colaboraron ampliamente con el esfuerzo militar. En 1918, fue sin éxito candidato demócrata al Senado por Michigan. Murió en Dearborn de una hemorragia cerebral, a la edad de 82 años, con una fortuna personal estimada entre los 500 y los 700 millones de dólares.
Lamarr, Hedy (191?-2000).
Arquitecto y diseñador alemán. Nació en Hamburgo. Entre 1886 y 1891 estudió pintura en las Academias de Karlsruhe, Düsseldorf y Münich, ciudad donde participó en la fundación de movimientos de vanguardia: Secesión (1892), Asociación Libre de Artistas (1893) y Talleres Unidos por el Arte y la Artesanía (1897). En ese tiempo, fue grabador, ilustrador publicitario, encuadernador e iluminador, dentro del “Art Noveau”. A partir de 1897, se interesó por el diseño (muebles, joyas, porcelanas, objetos de cristal, monogramas). De estilo sobrio y austero, sus realizaciones fueron expuestas en Berlín, Karlsruhe y Darmstadt. En esta última, se instaló en 1899 en la colonia de artistas Mathildenhöhe, donde edificó su propia vivienda de manera autodidacta (1901). En 1902, expuso varios diseños arquitectónicos en Turín (Italia). En 1903, fue director de la Escuela de Oficios Artísticos de Düsseldorf. Desde entonces, abandonó definitivamente el “Art Noveau” y adoptó una estética abstracta y geométrica (cubos, cilindros, planos rectangulares), plasmada en objetos (portada de catálogo, mobiliario doméstico) y en edificaciones (salas de lectura y de música, restaurante, viviendas privadas, establecimientos comerciales, pabellones de exposiciones, recintos religiosos) basadas en ladrillo, cemento, acero y cristal, como la Casa Obenauer en Saarbrücken (1905-06) y el Crematorio de Hagen (1905-08).
En 1907, promovió la Deutschen Werkbund, con la idea de cambiar la sociedad mediante el diseño de productos cotidianos y la arquitectura de los lugares de trabajo, superando así la división de clases en pos de una sociedad igualitaria de masas con una economía y una cultura rehumanizadas. Ese mismo año, la compañía berlinesa de electrotecnia AEG le hacía asesor artístico. Entre 1907 y 1914, Behrens hizo de AEG la primera empresa del mundo con una completa cultura corporativa fundamentada en el diseño, la publicidad y la marca. Para AEG, proyectó famosos electrodomésticos como el ventilador (1908) y la tetera de base ortogonal (1909), además de lámparas de arco, relojes, catálogos, carteles, material de escritorio, ofreciendo numerosos modelos basados en permutaciones de partes estandarizadas, colores y acabados. Fue responsable del diseño gráfico de la marca hexagonal de AEG (1908), en caracteres tipográficos de su invención (Behrens Antiqua) y fijado
definitivamente en 1914. En 1909, plasmó las letras “Dem Deutschen Volke” (“Al Pueblo Alemán”) para el frontón del Parlamento o Reichstag en Berlín. Asimismo, llevó a cabo para AEG las fábricas de alto voltaje (1909–10), motores pequeños (1910–13), equipamiento ferroviario (1911–12), maquinaria pesada (1912), locomotoras (1913), aviones (1915), automóviles (1915-16), además de viviendas para obreros (1910-11, 1915, 1918-19). La más emblemática de todas (uno de los hitos de la arquitectura del siglo XX) fue la nave de la fábrica de turbinas (1908-09). Construida en hormigón colado, acero visto y grandes cristaleras de vidrio plano, sin ninguna referencia historicista, combinaba la transparencia y los ritmos industriales con la gran monumentalidad clásica. Durante esos años (1910-12), Beherns tuvo de discípulos a los arquitectos Walter Gropius (1883-1969), Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) y Charles-Édouard Le Corbusier (1887-1965). Otras obras importantes de ese tiempo (1911-12) fueron la embajada alemana en San Petersburgo (Rusia) y las factorías Mannesmman (Düsseldorf) y Continentale (Hannover). Después de la Gran Guerra, abandonó el racionalismo y el clasicismo geométricos hacia un estilo expresionista de inspiración medieval, como reflejó en la fábrica Hoechst de Frankfurt (1920-24).
Entre 1922 y 1927, enseñó en la Academia de Artes Plásticas de Viena. A finales de los 20, retornó al clasicismo: rediseño de la Alexanderplatz de Berlín (1929-31), fábrica de tabacos de Linz (1936). Militante nacionalsocialista (1934), desde 1936 dirigió la sección de arquitectura de la Academia Prusiana de Arte, colaborando en los proyectos urbanísticos para la capital del IIIer Reich del arquitecto y jerarca nazi Albert Speer (1905-). Peter Behrens falleció en Berlín de un ataque cardíaco a los 71 años.